lunes, 9 de abril de 2007

HISTORIA LECTOESCRITORIA MONICA PLATA


MI SER

En los años 60, época marcada por la belleza de las canciones de Leo Dan, Enrique Guzmán y otros, de las románticas serenatas a la luz de la luna, frente a las ventanas de las casas donde vivían las jóvenes que en aquellos tiempos vestían sus hermosas faldas largas, blusas de escotes discretos y ceñidas a sus torsos delgados, cinturones anchos afinando su pequeña cintura, zapatos de tacón alto que las hacían verse más esbeltas y elegantes, llamando la atención de los muchachos que se reunían en las esquinas de sus respectivos barrios, para comentar los sucesos del día; así se conocieron mis padres.

El Luis Ignacio Plata Puyana, hombre de 20 años, alto, delgado, de cabello castaño claro, ojos color miel, tez blanca, que trabajaba en la Empresa de Teléfonos de Bucaramanga. Ella Julia Niño Plata, mujer de 17 años, delgada, tez blanca y cabello oscuro, que trabaja en el depósito de Drogas La Nacional, como secretaria en el Departamento de Ventas.

Al conocerse mis padres, dieron inicio en el año 1963 a su relación de noviazgo, que culminó en agosto de 1964 con la celebración de su matrimonio. De esta unión nacimos sus cuatro hijos, los tres primeros con diferencias de un año, “Carlos Alberto”, “Martha Isabel”, “Mónica Patricia” y después de 15 años “Silvia Juliana”.

MI ORIGEN Y MIS PRIMEROS AÑOS

Mamá cuenta que era una bebé muy tranquila. Nací en una casa que esta ubicada en la carrera 35 con calle 41 del Barrio El Prado, casa pequeña con 3 habitaciones, allí viví hasta mis tres años de edad. A partir de los 4 años, recuerdo que empecé a disfrutar de la compañía de mis padres y hermanos, del conocimiento de los objetos que me rodeaban, de las personas que formaban parte de la familia, y en general el que se me diera respuesta al por que? por que? por que? de saber el porque de las cosas. Compartía con mis hermanos nuestros juegos en el gran patio (quizás por mi corta edad me parecía inmenso) de nuestra casa en el Barrio Provenza. La diversión favorita era cuando papá amarrando la manguera a la cuerda donde mamá colgaba la ropa, nos bañábamos, y cuando le decíamos cuando nos lleva al río, él nos contestaba “un día de estos les hago un río aquí- en el patio” y nosotros en la inocencia de nuestra niñez, estábamos seguros que así lo haría. El día domingo salíamos en la tarde a tomar onces a las afueras de la ciudad a un lugar campestre, donde disfrutábamos de la naturaleza, de la presencia de aves, caballos, juegos de balón, y en las horas de la noche regresar nuevamente a casa. Hoy día pienso que fue una época bella de mi vida, porque no habían responsabilidades, compromisos, tareas que cumplir, solamente los deseos inmensos de compartir los juegos.
EL INGRESO AL COLEGIO

A los 4 años de edad, mis hermanos con 6 y 5 años, mis padres nos matricularon en el Colegio Provenza en el grado Kinder, con el objetivo de acompañarnos y sobre todo para que yo no sintiera miedo, pues era muy consentida y no me gustaba que personas extrañas se me acercaran; pero esto no dio resultado, porque al verme separada por unas horas del contacto permanente con mamá, generó en mí angustia de “pérdida” convirtiéndose en un motivo de llanto permanente, que culminó con mi retiro del colegio a pesar que contaba con la compañía de mis dos hermanos.

Formalmente inicie mis estudios al año siguiente en el mismo colegio; este era una casa grande de dos plantas, a donde asistíamos muchos niños. Lo más atractivo para mí era que el recreo se realizaba en la calle, y nos permitía ir a casa a tomar onces, así podía ver a mi madre que me hacía mucha falta. En la primaria fui una buena estudiante, las relaciones con mis compañeros y profesores fueron buenas. La única profesora que me causaba temor en cuarto de primaria, era quien dictaba matemáticas; cuando pasaba a un alumno al tablero y no sabía hacer los ejercicios correctamente, los castigaba golpeándolos fuertemente con una regla en las manos. En primaria es cuando inicio el conocimiento de la lectura y la escritura. Para las vacaciones de mitad de año, en español nos dejaban como tarea leer algun libro, para comentarlo en clase o escribir en una hoja lo que habiamos hecho durante las vacaciones, nos corregian ortografía y narración; se desarrollaban los talleres que traían los libros sobre comprensión de lectura. Tambíen recuerdo que nos hacian aprendernos de memoria alguna poesía o cuento, la que más me gustó fue la de "La Pobre Viejecita que no tenia nada que comer". Mis padres nos enseñaron a asumir el estudio con responsabilidad y finalizado cada año, nos premiaban con un helado.

Compartí con mis hermanos de la candidez de nuestra infancia, de las pequeñas discusiones por dejar en claro quien tenia la razón sobre la realización de algún proyecto, de la forma como íbamos a distribuir el tiempo para el disfrute de nuestra primera bicicleta, de quien se bañaría primero porque en casa había un solo baño, de estar muy expectantes al momento que se nos diera alguna golosina, no fuera que al otro se le diera un poco más, de quien terminaba primero sus tareas escolares para ver nuestros programas favoritos en la tele, como eran en ese tiempo “Meteoro”, “El corre caminos” y el preferido “Topo Gigo” . Terminada esta etapa de nuestras vidas, iniciamos la época incomprensible de la adolescencia, con otros planes referentes al estudio, de cómo relacionarnos con otros amigos y amigas, de experimentar sentimientos hasta ese momento desconocidos de atracción hacia el sexo opuesto, de imaginarnos cual sería la estrategia para conseguir una salida de casa y en este conflictivo momento de la vida en que no sabemos ni entendemos quienes somos y que queremos “ser”, mamá nos dio la noticia que estaba esperando nuevamente bebé. Yo al igual que mi hermano nos sentimos felices, siempre quisimos tener un nuevo hermano o hermana, pero Martha Isabel estaba apabullada por la noticia tan inesperada. Fueron meses de preparativos para su nacimiento y cuando el momento por fin llegó, nuestros sentimientos de alegría fueron muy grandes, al fin íbamos a saber si era niño o niña; con el pasar de los meses nos fuimos convirtiendo en una parte esencial al igual que nuestros padres, en el desarrollo físico e intelectual de nuestra hermana. Volvimos a revivir los tiempos de nuestra infancia, fuimos maestros en el arte de cantar rondas infantiles, juegos, de largas y complicadas sesiones fotográficas, en fin todo lo que conlleva el normal crecimiento de un niño.

Inicié y terminé mis estudios secundarios en el Colegio Nuestra Señora del Pilar el cual estaba ubicado donde es hoy el “Centro Cultural del Oriente Colombiano”. Guardo de él gratos recuerdos: primero, por ser una excelente escuela de aprendizaje, donde al alumno se le exigía estudiar a conciencia; segundo por la amplitud de sus aulas, sus 6 patios para desarrollar las diferentes áreas deportivas por el cual se destacaba en las competencias a nivel departamental y nacional, la biblioteca que estaba bien dotada de libros para consulta, laboratorios de química, la iglesia donde dos veces a la semana en la hora de recreo, se celebraba la Eucaristía, la disciplina que se impartía era rigurosa pero fácil de llevar.

MI VIDA HOY

Esta dedicada a mi familia, mi trabajo, mi relación de pareja, mis amistadas, y actualmente el estudio. Anhelo y estoy convencida que mis proyectos de vida se van a realizar "unos en un corto tiempo y otros a largo plazo", para lo cual estoy luchando para conseguirlos. Empleo muy poco tiempo a la lectura, me gusta en ocasiones leer historias de la vida real. Admiro a las personas que su pasatiempo es la lectura y también a aquellas a las cuales se les facilita escribir un buen libro.

MONICA PATRICIA PLATA NIÑO
TECNOLOGIA EMPRESARIAL NIVEL 1
AN 3

Nota: 4.3


7 comentarios:

Anónimo dijo...

La redacion es buena y coherente
El vocabulario es familiar no hay palabras tecnicas.
El escrito es facil de comprender
Buen manejo de ortografia
Los párrafos están escritos de manera coherene inicia una idea, y se termina, sin dejar ideas inconclusos.
No se utilizan apostrofes en al texto
Hay utilizacion de signos
No se puede valorar el ambiente escolar en el proceso lectoescritor
Buen ambiente familiar a nivel de convivencia

johanna bautista dijo...

Hola monica, lei tu historia y me parecio muy bonita, aunque me parece te hizo falta enfocarte un poco mas a la parte de tu desarrollo lecto-escritor, ya que en casi toda la historia hablas de tu convivencia en la familia ; revisa un poco los signos de puntuacion y el uso de los verbos y de los conectores; pero en general puedo decir que es una historia clara.

Anónimo dijo...

Monica interesante tu escrito, pero solo dejas ver tu entorno familiar, no se puede conocer mucho de ti, buena utilización de signos, por lo tanto es muy facil la interpretación de tu escrito.

Coordinador Institución Educativa Centro de Comercio dijo...

yanelis magdaniel,
de monica plata me parecio interesante su escrito con un lenguaje sencillo trasmite claramente lo que quiere expresar con naturalidad imprimiendo originalidad logrando reflejar su personalidad, ideas, concepcion y estilo de vida.En yamile vi mucha dificultad al querer expresas con claridad sus ideas y pensamientos con naturalidad de lo que queria trasmitir tanto en la organizacion de las frases y de la sensacion de que el mensaje es trasmitido incompleto.

Coordinador Institución Educativa Centro de Comercio dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Anónimo dijo...

yanelis magdaniel,
de monica plata me parecio interesante su escrito con un lenguaje sencillo trasmite claramente lo que quiere expresar con naturalidad imprimiendo originalidad logrando reflejar su personalidad, ideas, concepcion y estilo de vida.En yamile vi mucha dificultad al querer expresas con claridad sus ideas y pensamientos con naturalidad de lo que queria trasmitir tanto en la organizacion de las frases y de la sensacion de que el mensaje es trasmitido incompleto.


nota: 4.2

Coordinador Institución Educativa Centro de Comercio dijo...

Agrazdezco los comentario de mis compañeros. He tenido problemas en la utilización del blogger. Seguiré intentado por donde es que debo hacer las correcciones al escrito sin tenerlo que volver a digitar nuevamente. Gracias Monica Plata