http://www.calasanz-pereira.edu.co/español/normas.htm
PRESENTACIÓN DE TRABAJOS ESCRITOS
La presentación de trabajos escritos exige cumplir con una serie de normas mínimas que garantizan orden, uniformidad y legibilidad, de tal manera que el mensaje que quiere expresar el autor pueda llegar al lector de forma eficiente y eficaz.
1. ASPECTOS FORMALES
Desde el punto de vista formal, los trabajos escritos deben guardar las siguientes características:
Formato: Papel tamaño carta.
Interlineado: Espacio sencillo.
Márgenes: Inferior tres (3) centímetros, izquierda cuatro (4) centímetros, derecha dos (2) centímetros y superior cuatro (4) centímetros al comienzo de capítulo y tres (3) centímetros en las restantes.
Partes generales de un trabajo: Todo trabajo escrito contará con las páginas preliminares (pasta, guardas, cubierta y portada, como necesarias), las páginas del cuerpo (varían según el tipo de texto) y las páginas complementarias (sin excepción la bibliografía y, según la necesidad, anexos).
Numeración de las páginas: Las páginas del cuerpo del trabajo y complementarios llevan una numeración consecutiva centrada en la parte inferior (a dos centímetros del borde de la hoja).
En la primera página (del trabajo o de capítulo) no se marca numeración.
Formato de las Citas BibliográficasPara la presentación de las Citas
Bibliográficas se puede usar uno de los siguientes Sistemas (Norma ISO 690). El uso de un sistema para presentar citas bibliográficas excluye la utilización o mezcla de otros (tomado de la NTC 1486 cuarta actualización).
1. Sistema de Nombre y Año
El apellido del autor, el año de publicación de la obra y la página citada se incluyen en el texto, entre paréntesis, inmediatamente después de la cita.Ejemplo:“Sólo él cumple la definición misma del estado, como poder de la multitud unida en un solo cuerpo”. (Dominguez, 1986, 52)Si el apellido del autor ya está incluido en el texto, sólo se coloca dentro del paréntesis el año de edición de la obra y la página inmediatamente después de la cita.
Ejemplo:Como lo señala Rabade Romeo “Resulta notable que un hombre como Spinoza, que realizó un trabajo metafísico tan enjundioso descienda al final de su vida a la elaboración de un tratado político”. (1987, 247)
Si se citan en un solo documento dos o más obras de un mismo autor, publicadas en un mismo año, a continuación de la cita de coloca una letra minúscula después del año de educación, de acuerdo con el orden en que se encuentren en la sección de Bibliografía.Para saber más sobre este tema, haga clik en el título,también en las siguientes direcciones:
http://usbctg.edu.co/academica/pregrado/documentos/sis_icontec.pd
fhttp://revista.iered.org/normas.
http://ingenieria.udea.edu.co/centros/CENDOI/propuesta/GuiaPresentacionICONTEC.doc
http://ingenieria.udea.edu.co/centros/CENDOI/propuesta/Guia%20para%20elaboracion%20de%20trabajos%20en%20Icontec
http://evirtual.lasalle.edu.co/info_basica/nuevos/guia/GuiaClaseNo.3.pdfwww.funlam.edu.co/modules/xfsfacultadpsicologia/download.php?fileid=19
sábado, 10 de marzo de 2007
LA REVISION DE UN ESCRITO
¿CÓMO CORREGIR UN ESCRITO?
………
1. Verificar que la organización de las ideas responda a alguna secuencia como el orden cronológico, espacial o de causa – efecto, etc.
2. Hacer visible el desarrollo y la secuencia de los temas y subtemas por medio de títulos y subtítulos, la separación de los párrafos y el uso correcto de las palabras conectoras.
3. Seguir en forma explicita las etapas en una secuencia de ideas, ya sea la descripción de un proceso (primero, segundo, tercero, etc.) o la explicación de objetos, estructuras, aparatos, funciones, fenómenos sociales, problemas, causas, consecuencias, alternativas, argumentos a favor o en contra de una tesis, conceptos, comparaciones, ventajas o desventajas, entre otras posibilidades de expresión
4. No utilizar el gerundio, salvo que sea para Indicar la simultaneidad de dos acciones. En su lugar se emplea el verbo en forma de infinitivo o conjugada según la situación.
5. No repetir palabras al menos en cinco renglones, cuando sea necesario reiterar términos utilizar sinónimos o pronombres para reemplazar la repetición.
6. La extensión de las oraciones no debe ser mayor de tres renglones. Es mejor clarificar las ideas y separarlas con diversos signos de puntuación como la coma, el punto y seguido o el punto y aparte.
7. Hacer una segmentación apropiada de los párrafos del escrito, que no sean muy extensos ni muy breves, por lo general de un promedio de ocho renglones.
8. Dar desarrollo a las ideas que se enuncian. Completarlas y ampliarlas con ejemplos, descripciones, explicaciones, comparaciones, argumentos, datos adicionales para fundamentar lo que se dice.
9. Organizar y contextualizar las citas. No citar por citar. Antes de la cita se redacta una introducción que justifica la cita y luego de la cita hay una explicación, comentario o consecuencia del texto citado.
10. Dar orden a las citas. Se numeran y registra la fuente al pie de cada página con los datos de la bibliografía en el siguiente orden: Apellido y nombre del autor, título, ciudad, editorial, año de edición, páginas.
11. Clases de citas:
Textuales: Breves (Máximo cinco renglones). Extensas (Mayor de cinco renglones). (La cita se escribe entre comillas).
Cita de cita: Cuando el autor hace referencia a otro escrito citado por el autor de éste.
Indirectas: Basada en las ideas del autor. (No lleva comillas)
Cuando una nueva cita es del mismo libro citado inmediatamente antes no se registra en la nota al pie todos los datos del libro sino que se utiliza la abreviatura latina Ibid., y el número de la página : Ibid., p.25. Si la cita es de un libro no es consecutiva se utiliza la abreviatura latina Op. cit. Acompañada del apellido del autor y la página, así: NAVARRO, Op. cit., p. 63
12. Evitar el uso de términos coloquiales. Cambiar las palabras que son de uso corriente en el lenguaje oral por las que correspondan al contexto formal del lenguaje escrito.
13. Redactar en forma impersonal. No se escribe como se habla. La escritura de textos académicos exige una redacción no personal. Se evita utilizar en forma explicita o implícita la primera persona gramatical (Yo o Nosotros) Por ejemplo yo hice una entrevista, o hicimos una entrevista, en su lugar se emplea el pronombre impersonal se. (se hizo una entrevista y de ella se concluye que ….)
Pautas para revisar la estructura de una introducción:
La introducción de cualquier trabajo responde a una serie de preguntas que el autor del mismo se hace, pero que no las escribe, sino que las tiene presentes como guía para redactar el contenido de la introducción.
· ¿En qué consiste el trabajo?: Por lo general es el primer párrafo de la introducción, allí se hace una descripción del trabajo, se enuncian sus partes.
· ¿Por qué se hace?: Este segundo o tercer párrafo enuncia y explica los propósitos u objetivos del trabajo, es el fragmento de la introducción que orienta tanto al lector como autor del trabajo sobre el sentido del mismo.
· ¿Para qué se realiza?: Estos párrafos (puede llegar a tener hasta tres párrafos) expresan las ideas o razones que justifican el trabajo, pueden ser varias, por ejemplo justificación de la importancia social, personal, institucional, académica, etc. Aquí el autor argumenta porque es importante el trabajo que ha realizado.
· ¿A quién se dirige?. (opcional) Algunos trabajos requieren hacer explicito la población o entidad que recibe el trabajo, otras veces se caracteriza a la población con la cual se trabajó.
· ¿Cómo se hizo?: Representa la descripción de la metodología utilizada para realizar el trabajo. Se enuncian y explican los pasos, etapas, momentos o procedimientos que se ejecutaron para poder ejecutar el trabajo.
· Cómo está organizado. (opcional) Este último párrafo debe explicar el contenido del escrito, en caso que el trabajo tenga varios capítulos. Por ejemplo, cuando se trata de informes de trabajos de grado. Se enuncia cuál es el contenido de cada uno de los capítulos.
Pautas para evaluar la estructura de las conclusiones de un trabajo:
Las conclusiones son ideas muy generales que sintetizan cualquiera de las siguientes opciones:
· Consecuencias del planteamiento o procedimiento realizado
· Principales ideas que sintetizan la experiencia ejecutada
· Enseñanzas o reflexiones que se deriva del trabajo.
Las conclusiones deben ser una síntesis del escrito. Algunas veces se pueden organizar desde diversos puntos de vista: Conclusiones sobre la metodología o el proceso realizado, conclusiones sobre los resultados, sobre el fundamento teórico, etc.
Otra alternativa para redactar las conclusiones es organizarlas atendiendo a las consecuencias que se derivan del trabajo realizado para diferentes agentes:
Para las instituciones implicadas en el proceso
Para las personas o actores sociales que intervinieron en el desarrollo del
Trabajo
Para el desarrollo de la disciplina académica que orienta el trabajo ejecutado
………
1. Verificar que la organización de las ideas responda a alguna secuencia como el orden cronológico, espacial o de causa – efecto, etc.
2. Hacer visible el desarrollo y la secuencia de los temas y subtemas por medio de títulos y subtítulos, la separación de los párrafos y el uso correcto de las palabras conectoras.
3. Seguir en forma explicita las etapas en una secuencia de ideas, ya sea la descripción de un proceso (primero, segundo, tercero, etc.) o la explicación de objetos, estructuras, aparatos, funciones, fenómenos sociales, problemas, causas, consecuencias, alternativas, argumentos a favor o en contra de una tesis, conceptos, comparaciones, ventajas o desventajas, entre otras posibilidades de expresión
4. No utilizar el gerundio, salvo que sea para Indicar la simultaneidad de dos acciones. En su lugar se emplea el verbo en forma de infinitivo o conjugada según la situación.
5. No repetir palabras al menos en cinco renglones, cuando sea necesario reiterar términos utilizar sinónimos o pronombres para reemplazar la repetición.
6. La extensión de las oraciones no debe ser mayor de tres renglones. Es mejor clarificar las ideas y separarlas con diversos signos de puntuación como la coma, el punto y seguido o el punto y aparte.
7. Hacer una segmentación apropiada de los párrafos del escrito, que no sean muy extensos ni muy breves, por lo general de un promedio de ocho renglones.
8. Dar desarrollo a las ideas que se enuncian. Completarlas y ampliarlas con ejemplos, descripciones, explicaciones, comparaciones, argumentos, datos adicionales para fundamentar lo que se dice.
9. Organizar y contextualizar las citas. No citar por citar. Antes de la cita se redacta una introducción que justifica la cita y luego de la cita hay una explicación, comentario o consecuencia del texto citado.
10. Dar orden a las citas. Se numeran y registra la fuente al pie de cada página con los datos de la bibliografía en el siguiente orden: Apellido y nombre del autor, título, ciudad, editorial, año de edición, páginas.
11. Clases de citas:
Textuales: Breves (Máximo cinco renglones). Extensas (Mayor de cinco renglones). (La cita se escribe entre comillas).
Cita de cita: Cuando el autor hace referencia a otro escrito citado por el autor de éste.
Indirectas: Basada en las ideas del autor. (No lleva comillas)
Cuando una nueva cita es del mismo libro citado inmediatamente antes no se registra en la nota al pie todos los datos del libro sino que se utiliza la abreviatura latina Ibid., y el número de la página : Ibid., p.25. Si la cita es de un libro no es consecutiva se utiliza la abreviatura latina Op. cit. Acompañada del apellido del autor y la página, así: NAVARRO, Op. cit., p. 63
12. Evitar el uso de términos coloquiales. Cambiar las palabras que son de uso corriente en el lenguaje oral por las que correspondan al contexto formal del lenguaje escrito.
13. Redactar en forma impersonal. No se escribe como se habla. La escritura de textos académicos exige una redacción no personal. Se evita utilizar en forma explicita o implícita la primera persona gramatical (Yo o Nosotros) Por ejemplo yo hice una entrevista, o hicimos una entrevista, en su lugar se emplea el pronombre impersonal se. (se hizo una entrevista y de ella se concluye que ….)
Pautas para revisar la estructura de una introducción:
La introducción de cualquier trabajo responde a una serie de preguntas que el autor del mismo se hace, pero que no las escribe, sino que las tiene presentes como guía para redactar el contenido de la introducción.
· ¿En qué consiste el trabajo?: Por lo general es el primer párrafo de la introducción, allí se hace una descripción del trabajo, se enuncian sus partes.
· ¿Por qué se hace?: Este segundo o tercer párrafo enuncia y explica los propósitos u objetivos del trabajo, es el fragmento de la introducción que orienta tanto al lector como autor del trabajo sobre el sentido del mismo.
· ¿Para qué se realiza?: Estos párrafos (puede llegar a tener hasta tres párrafos) expresan las ideas o razones que justifican el trabajo, pueden ser varias, por ejemplo justificación de la importancia social, personal, institucional, académica, etc. Aquí el autor argumenta porque es importante el trabajo que ha realizado.
· ¿A quién se dirige?. (opcional) Algunos trabajos requieren hacer explicito la población o entidad que recibe el trabajo, otras veces se caracteriza a la población con la cual se trabajó.
· ¿Cómo se hizo?: Representa la descripción de la metodología utilizada para realizar el trabajo. Se enuncian y explican los pasos, etapas, momentos o procedimientos que se ejecutaron para poder ejecutar el trabajo.
· Cómo está organizado. (opcional) Este último párrafo debe explicar el contenido del escrito, en caso que el trabajo tenga varios capítulos. Por ejemplo, cuando se trata de informes de trabajos de grado. Se enuncia cuál es el contenido de cada uno de los capítulos.
Pautas para evaluar la estructura de las conclusiones de un trabajo:
Las conclusiones son ideas muy generales que sintetizan cualquiera de las siguientes opciones:
· Consecuencias del planteamiento o procedimiento realizado
· Principales ideas que sintetizan la experiencia ejecutada
· Enseñanzas o reflexiones que se deriva del trabajo.
Las conclusiones deben ser una síntesis del escrito. Algunas veces se pueden organizar desde diversos puntos de vista: Conclusiones sobre la metodología o el proceso realizado, conclusiones sobre los resultados, sobre el fundamento teórico, etc.
Otra alternativa para redactar las conclusiones es organizarlas atendiendo a las consecuencias que se derivan del trabajo realizado para diferentes agentes:
Para las instituciones implicadas en el proceso
Para las personas o actores sociales que intervinieron en el desarrollo del
Trabajo
Para el desarrollo de la disciplina académica que orienta el trabajo ejecutado
¿QUÉ Y CÓMO CORREGIR UN ESCRITO?
ENTENDAMOS EL GERUNDIO, NO ABUSEMOS DE ÉL
Recuerde que aprender a hablar bien, habla bien de usted, y en la víspera del IV Congreso Internacional de la Lengua Española seguimos en nuestra tarea de recordar los usos apropiados de nuestro idioma. Esta vez nos ocuparemos de nuestro recurrido gerundio.Realice un ejercicio simple: tome un periódico y lea cualquier nota o anuncio clasificado: allí podrá encontrar, sin esfuerzos, frases como: "Se retiró del fútbol dedicándose a la dirección técnica" o "Se necesita asistente hablando inglés".Qué pesadas resultan estas frases para leer ¿cierto?, ni qué decir al escucharlas (además, parecen haber sido dichas por Tarzán). Le aconsejamos que no siga este ejemplo. No use el gerundio en un verbo si éste no indica una posterioridad inmediata a la acción del verbo principal.Por ejemplo, en la oración: "Se retiró del fútbol dedicándose a la dirección técnica", "se dedicó a la dirección técnica" no sucedió inmediatamente después de que el sujeto "se retiró del fútbol".
Tampoco use el gerundio para señalar cualidad, estado o acción muy lenta. En la oración "Se necesita asistente hablando inglés" invita, más bien, a imaginar un aspirante a este cargo que no para de hablar en el momento de presentarse a la entrevista de trabajo.Así, es mejor decir: "Se retiró del fútbol, tras lo cual se dedicó a la dirección técnica" o "Se necesita asistente que hable inglés". Son usos correctos.Con este consejo, ya sabe que no debe pecar de pretencioso al usar el gerundio para extender una oración con acciones no simultaneas o no inmediatas: no diga "Borges viaja a Ginebra, muriendo allí tiempo después" cuando lo correcto es decir "Borges viaja a Ginebra y muere allí tiempo después". Como Borges murió tiempo después de viajar a Ginebra, y no inmediatamente, no va el gerundio.
Ignorar esta regla es un error.¿Y el gerundio qué es?El gerundio es la conjugación del verbo que demuestra una acción (terminadas por el sufijo ando, iendo, o yendo), pero que no está definida ni por el tiempo, ni por el modo, ni por el número, ni por la persona; y que está casi siempre precedida por el verbo estar. Por eso no decimos "yo caminando" sino "yo estoy caminando".Vale recordar que unos de los grandes culpables del abuso del gerundio en nuestra lengua -aparte de nuestra propia indisciplina gramatical- es la influencia del inglés.
En el mundo literario y cinematográfico abundan las traducciones ‘literales’ provenientes de este idioma -que sí usa el gerundio de posterioridad- y estas son, inevitablemente, fuentes de las que bebemos todos los lectores y escuchas.¿Le picó el bichito del gerundio? No escatime esfuerzos y haga click aquí ; o si quiere escuchar otros ejemplos de cómo aprender a hablar bien puede entrar a este enlace
VERBO HABER: TAN FAMILIAR Y TAN MALTRATADO
es de extrañar escuchar en un programa deportivo "En los partidos de hoy no hubieron empates", o en un noticiero " habrán algunos cambios en la Selección Colombia". Es más, usted seguramente ha dicho esta semana "hubieron muchas personas en el banco" o "habían personas sospechosas en el Transmilenio".No se atormente con estos comunes -y gruesos- errores. Sabemos que usted los comete; pero todos los cometemos alguna vez. Por eso, en esta ocasión recordamos el verbo más utilizado, gastado y maltratado del castellano.
Nuestro auxiliar de cabecera: el verbo haber.Como pequeña recomendación: no se olvide de estos ejemplos de mal uso. Más bien retómelos y corrija: "En los partidos de hoy no hubo empates", "habrá algunos cambios en la Selección Colombia". Tal vez la otra semana usted diga, mejor: " hubo muchas personas en el banco"; o " había personas sospechosas en el Transmilenio".¡Recuérdelo!: El verbo haber no se utiliza en plural cuando acompaña la existencia de un sujeto. Así, "el año pasado había días en los que no dormía", y no "el año pasado habían días en los que no dormía".
Después de leer estos comunes errores (¿o, más bien, horrores?), un sencillo consejo: evite utilizar los falsos auxiliares "hubieron", "habrán", "habemos", o "haigan". Estos no existen como tal. No sea que al hacer uso de estas ‘invenciones’, hagamos un "cantinflesco" uso de la lengua de Cervantes. Recuerde que hablar bien, habla bien de usted.Para conocer el uso de este popular verbo, en todas sus formas, sólo está a un click de distancia; y si quiere escuchar cómo puede sonar correcta e incorrectamente este verbo, puede entrar a este enlace:
Recuerde que aprender a hablar bien, habla bien de usted, y en la víspera del IV Congreso Internacional de la Lengua Española seguimos en nuestra tarea de recordar los usos apropiados de nuestro idioma. Esta vez nos ocuparemos de nuestro recurrido gerundio.Realice un ejercicio simple: tome un periódico y lea cualquier nota o anuncio clasificado: allí podrá encontrar, sin esfuerzos, frases como: "Se retiró del fútbol dedicándose a la dirección técnica" o "Se necesita asistente hablando inglés".Qué pesadas resultan estas frases para leer ¿cierto?, ni qué decir al escucharlas (además, parecen haber sido dichas por Tarzán). Le aconsejamos que no siga este ejemplo. No use el gerundio en un verbo si éste no indica una posterioridad inmediata a la acción del verbo principal.Por ejemplo, en la oración: "Se retiró del fútbol dedicándose a la dirección técnica", "se dedicó a la dirección técnica" no sucedió inmediatamente después de que el sujeto "se retiró del fútbol".
Tampoco use el gerundio para señalar cualidad, estado o acción muy lenta. En la oración "Se necesita asistente hablando inglés" invita, más bien, a imaginar un aspirante a este cargo que no para de hablar en el momento de presentarse a la entrevista de trabajo.Así, es mejor decir: "Se retiró del fútbol, tras lo cual se dedicó a la dirección técnica" o "Se necesita asistente que hable inglés". Son usos correctos.Con este consejo, ya sabe que no debe pecar de pretencioso al usar el gerundio para extender una oración con acciones no simultaneas o no inmediatas: no diga "Borges viaja a Ginebra, muriendo allí tiempo después" cuando lo correcto es decir "Borges viaja a Ginebra y muere allí tiempo después". Como Borges murió tiempo después de viajar a Ginebra, y no inmediatamente, no va el gerundio.
Ignorar esta regla es un error.¿Y el gerundio qué es?El gerundio es la conjugación del verbo que demuestra una acción (terminadas por el sufijo ando, iendo, o yendo), pero que no está definida ni por el tiempo, ni por el modo, ni por el número, ni por la persona; y que está casi siempre precedida por el verbo estar. Por eso no decimos "yo caminando" sino "yo estoy caminando".Vale recordar que unos de los grandes culpables del abuso del gerundio en nuestra lengua -aparte de nuestra propia indisciplina gramatical- es la influencia del inglés.
En el mundo literario y cinematográfico abundan las traducciones ‘literales’ provenientes de este idioma -que sí usa el gerundio de posterioridad- y estas son, inevitablemente, fuentes de las que bebemos todos los lectores y escuchas.¿Le picó el bichito del gerundio? No escatime esfuerzos y haga click aquí ; o si quiere escuchar otros ejemplos de cómo aprender a hablar bien puede entrar a este enlace
VERBO HABER: TAN FAMILIAR Y TAN MALTRATADO
es de extrañar escuchar en un programa deportivo "En los partidos de hoy no hubieron empates", o en un noticiero " habrán algunos cambios en la Selección Colombia". Es más, usted seguramente ha dicho esta semana "hubieron muchas personas en el banco" o "habían personas sospechosas en el Transmilenio".No se atormente con estos comunes -y gruesos- errores. Sabemos que usted los comete; pero todos los cometemos alguna vez. Por eso, en esta ocasión recordamos el verbo más utilizado, gastado y maltratado del castellano.
Nuestro auxiliar de cabecera: el verbo haber.Como pequeña recomendación: no se olvide de estos ejemplos de mal uso. Más bien retómelos y corrija: "En los partidos de hoy no hubo empates", "habrá algunos cambios en la Selección Colombia". Tal vez la otra semana usted diga, mejor: " hubo muchas personas en el banco"; o " había personas sospechosas en el Transmilenio".¡Recuérdelo!: El verbo haber no se utiliza en plural cuando acompaña la existencia de un sujeto. Así, "el año pasado había días en los que no dormía", y no "el año pasado habían días en los que no dormía".
Después de leer estos comunes errores (¿o, más bien, horrores?), un sencillo consejo: evite utilizar los falsos auxiliares "hubieron", "habrán", "habemos", o "haigan". Estos no existen como tal. No sea que al hacer uso de estas ‘invenciones’, hagamos un "cantinflesco" uso de la lengua de Cervantes. Recuerde que hablar bien, habla bien de usted.Para conocer el uso de este popular verbo, en todas sus formas, sólo está a un click de distancia; y si quiere escuchar cómo puede sonar correcta e incorrectamente este verbo, puede entrar a este enlace:
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