jueves, 12 de abril de 2007

PASOS DE GIGANTE

PASOS DE GIGANTE



EL PRINCIPIO


Contar mi historia lecto-escritora, y el transcurso de mi vida a lo largo de los años, me trae a la mente tantos recuerdos importantes de ese primer momento donde me relaciono con el mundo. Es ahí, donde comienzo a considerarme una gigante al intentar comprender este planeta que cada día da más vueltas.


En este trayecto, aparecen dos seres humanos como héroes, tratando que yo sea cada día más valiosa en la existencia. Ellos son mis padres.
Angela es el nombre de la mujer que me trajo a este mundo y más exactamente a esta tierra colombiana que es hermosa por naturaleza. Siempre me expresaba su apoyo incondicional; veía sus cuidados y siempre aprendía de su forma de ser, de sus creencias, su piel morena, su fuerza me hacían sentir segura, es decir mi madre irradiaba confianza y seguridad; Se esforzaba para que yo le encontrara sentido a tantos misterios y tantos objetos que eran extraños para mí. Era en todo momento sobre protectora.


Mi padre en cambio, dejaba que yo misma indagara sobre todo lo que me rodeaba si me caía, sólo me miraba y entendía entonces que debía pararme del suelo o al menos intentarlo con valor. Me parecía raro ser su hija, porque físicamente no hay mucho parecido; es más, siempre añoraba haber heredado esos ojos verdes llenos de esperanza que lo caracterizaban.


Es cuando en medio de ellos, empiezo a descubrir el mundo real; allí, en mi casa, la que parecía la vecindad del chavo (y no lo digo por su mal aspecto sino por tantas personas que la habitaban), no era una mansión pero vivía muy cómoda en ella que es realmente lo importante. Era el patio el lugar que acaparaba toda mi atención, ya que me parecía un lugar mágico, por sus muchas plantas, flores y hasta la llegada inesperada de pájaros a las ramas de los árboles. Recuerdo además, que teníamos una pequeña tiendita en el garaje de la casa y era feliz, cada oportunidades que podía degustar las rondallas, las rosquillas entre otras cosas.

Aguachica, es el pueblo donde me encontraba y más exactamente en el barrio de las “Américas”, donde mi casa cobraba luz y alegría, entre un corredor espacioso y con el sol latiendo en la ventana de mi cuarto donde empieza el recorrido por ese camino de la vida. Muchos giraron en torno mí: familia, amigos, conocidos; entre unos y otros.

Era muy traviesa, no tenía miedo alguno a sapos y mucho menos a un gusano y frases como “No hagas eso” o “Quédate quieta” constantemente perturbaban mi tranquilidad.
Siempre fui afortunada por contar con un selecto grupo de amigos con las cuáles jugaba y compartía las alegrías y tristezas. Envuelta en ese mundo pasaba parte de mi tiempo; además me gustaba ir de paseo, actividad que disfrutaba plenamente.


A lo largo de ésta experiencia, me ocurren tantas anécdotas, cada una en particular muy chistosa; a continuación relato una de ellas:
Solía leer la Biblia diariamente y cierto día me ocurrió algo insólito. Un día no muy caluroso, la buscaba incansablemente ya que no la encontraba; de pronto la veo encima del armario y cuando me dispongo a tomarla, mi rodilla tiene un leve contacto con un clavo incrustado en este objeto de madera causándome una raspadura. Muchos en mi lugar hubiesen llorado, gritado y hasta más, pero relajada lo único que se me ocurre es decirle a mi hermana que presenciaba todo esto: ¡Pao, ayúdame a encontrar el cuerito para volver a ponerlo en su sitio!

Esta anécdota y tantas otras marcaron mi conciencia y mi corazón. Ahí, sumida en la plena felicidad existencial, miro, analizo a todos aquellos que me daban ejemplo de vida, esfuerzo y dedicación. Tomaba como referencia, la vivencia de mis hermanos mayores, sus trabajos, sus compañeros y demás factores en su vida.


AFIANZANDOME CON LA LECTURA

Así pasaron no muchos años, cuando llegó la más clara confrontación con la realidad. Estaba en ese lugar desconocido como lo era la escuela para una principiante como yo, con mucho temor e incertidumbre por lo que seguidamente iría a suceder. Día de lágrimas y tristeza; rodeada de una espesa vegetación, de muchos niños, de profesores, comienzo un ciclo que en ese momento consideraba innecesario y dificultoso.

Escuela Urbana Mixta La Unión es llamada la escuela donde estudié; a medida que me afianzaba más en ella, más bonita me parecía. Con ánimo me levantaba muy temprano para ir a ese segundo hogar, donde cada día aprendía cosas nuevas. Debo recalcar que en esos cinco años de primaria, me destaque por ser una muy buena estudiante.

Mi profe, querida en algunos momentos y en otros no tanto por su singular castigo de la reglita, procuraba que yo me esforzara. Acostumbraba a pasarnos al pizarrón a practicar la lectura.
En general, ese paso en mi trayectoria fue muy satisfactorio; aprendí a leer y a buscar razones a ese hábito. Cuentos como caperucita roja, blanca nieves y los siete enanitos, divertían y amenizaban mis tardes en casa. Siempre leía cuentos que tuvieran dibujos de resto todo lo ignoraba.


Cuando ingreso a secundaria, vuelve a invadirme un temor pero esta vez pasajero ya que el Liceo del Sur me ofrecía tantas alternativas para no estar indispuesta. Aunque no terminé ahí, el tiempo de estadía lo aprovechaba al máximo y al parecer era la profesora de español la que me pisaba los talones e incluso una vez me hizo cantar a capela el himno del colegio; ¿porqué? Por ser la hermana de la secretaria del colegio, sólo por esa razón. Es por boca de ella, donde escucho por primera vez palabras como metáfora, símil, hipérbole entre otras y esto corría en el año sexto. Así de movidos fueron los otros años de estudio en el mismo lugar.

Es en décimo grado, donde me traslada a esta ciudad santandereana y observo que la educación es muy diferente a la de los pueblos; el colegio De Santander me abrió sus puertas. Fue una oportunidad de superación personal, logré muchos conocimientos en cada asignatura Cada docente se las ingeniaba a la hora de formar una estrategia de aprendizaje. Videos, conferencias, aula virtual, plan lector; muchos recursos y alternativas.

Yolanda Roa Camacho, licenciada en lengua castellana es una guerrera, que lucha por lo que quiere, y quiere trasmitir eso a sus estudiantes y conmigo lo logró. No vivía de apariencias ni mucho menos de vanidades porque lo único que le interesaba era hacer su trabajo con amor. Cuando yo creía que un escrito estaba perfecto me daba cuenta que no era así y era necesario corregir una y otra vez. Nunca olvidaré el día de izada de bandera que decepcionada del irrespeto del alumnado, deja el micrófono a un lado y como era un recinto abierto tuvo que hacer mucho esfuerzo con su voz. Quedamos todos estupefactos al ver tal hecho e incluso nos produjo temor. Gracias a su estrategia de plan lector, pude leer libros como Delirio de laura Restrepo- el código da vinci – el perfume- entre otros. M e hacía cuestionar mi posición frente al lenguaje. Es en ese momento donde me sensibilizo con mi futuro y me dedico a estudiar más, a investigar, a ser más sociable. La experiencia de estar en la escuela y en el colegio es única; no se repite dos veces.


EL REFLEJO DE LO QUE QUEDA

Dejando mi infancia y adolescencia a un lado me enfoco en lo que debo seguir realizando, aprendiendo de los aspectos positivos y negativos que a diario me ocurren en este proceso. Actualmente leo muy poco ya que el tiempo no me permite profundizar en esta tarea aunque de vez e cuando lo intento porque considero que la lectura y la escritura son fuente de la imaginación humana.

A pesar de que en mi casa encuentro varios libros enciclopédicos, de historia, cuentos, novelas de guerra, personajes, muy pocas veces dirijo la mirada a ese lugar. Considero que para alcanzar éxito en dichos hábitos es necesario contar con varios factores a favor como concentración, capacidad de asimilar, lugar cálido etc.


La lectura y la escritura nunca pasarán de moda, aunque avance la tecnología, aunque haya terremotos, porque es algo indispensable en la comunicación de los seres humanos.


Por último quiero terminar esta historia con un pensamiento:

“No pretendo ser gigante físicamente
No soy corpulenta por fuerza;
Sólo se decir que la mente humana trasciende
Los límites y los muros más poderosos
y es ahí donde aspiro ser grande”.



Adriana Mileth Torres Mercado






PLAN DE MEJORAMIENTO






Si bien es cierto que no leo con mucha frecuencia, trato de practicar este hábito. A la hora de leer, prefiero los libros de historia, de costumbres en todo el mundo y una que otra historia que me llame la atención. Últimamente no he sido conciente del deber que adquiero cada día con la lectura y escritura.



Yo propongo, dedicar una hora diaria a estas actividades para afianzarnos cada vez más. Mis familiares, mis amigos obviamente me van a ayudar en este objetivo y ellos a la vez irán aprendiendo.



Esto va a ser muy sencillo, pues podemos leer un libro por mes o analizar un escrito y cuando lo hayamos leído realizar una especie de debate que nos permitirá ampliar más las ideas frente a las demás personas exponiendo los pros y los contras de cada situación. En pocas palabras, todo un plan lector con los más allegados. Si se realiza con esmero puede ser todo un éxito.

Otra opción es chatear y hablar solo del lenguaje y tratar de no perder el tiempo en cosas vanas .Escribir e intentar hacer poemas, cartas, textos de opinión sin ninguna presión.


Hay muchos planes de mejoramiento, lo que en oportunidades falta es dedicación.


Adriana Mileth Torres Mercado
AN3-NOCHE
Tecnología Empresarial- lenguaje

Mi primera vez... en casi todo...

MI PRIMER VISION SOBRE EL MUNDO

Yo nací el 21 de abril de 1982 en la vereda el tabacal, eso es una vereda ubicada en la mesa de los santos, allí viví con mi papá mi mamá y mis hermanos un buen tiempo.

Mi papá se llama Manuel Uribe Santos, él es un hombre que mide 1.67 cm la piel es trigueña de contextura delgada es un hombre aparentemente tosco, pero cuando uno tiene la oportunidad de tratarlo se da cuenta que él es puro corazón y que esta dispuesto a darlo todo por sus hijos e hijas, dentro de esto cabe resaltar que es muy trabajador.

Mi madre lleva por nombre Maria de las Nieves Pedraza Carreño una mujer de contextura un poco gruesa, de cabello largo y piel morena, mide aproximadamente 1.60 de estatura. Mi madre es como todas madres, Cuando se trata de defender a sus hijos es como una fiera.

Nací en una casa grande de tejas que tenía árboles y plantas como guayabo, plátano, anón y naranjos. Aparte mi papá cultivaba yuca, tomate y pimentón, tenia también vacas cabras y ovejas. Allí hay también un lago grande al que me daba miedo meterme por que el había serpientes debido que estaba rodeado de monte, había dos perros al los cuales envenenaron en una casa vecina donde mi papá iba trabajar algunos días de la semana.

De mis primeros encuentros con la naturaleza, solo puedo decir que eran casi perfectos, me gustaba comer tierra, revolcarme en el pasto, perseguir los grillos y lo más fantástico; revolcarme en el barro para luego ir bañarme en un pequeño lago.

Un mes después de haber cumplido los dos años, nació mi hermana Gladys ella desde que aprendió a caminar fue mi mejor y única compañía, pues compartía junto a mi todas y cada una de mis travesuras, junto a ella la vida era mas fácil Pues como a todo niño yo le hacia picardías y luego la culpaba a ella. Y a medida que van pasando los años después de Dios es mi única amiga.

De que me hablaban, de eso no puedo decir mucho, pues la verdad con mis padres nunca pude tener dialogo por que ellos siempre estaban ocupados en sus cosas. A la persona que le agradezco mucho es a una señora que en este momento ya esta muerta, ella se llamo Paula quien me decía que debía tener mucho cuidado con los hombres pues algunos de ellos solo buscaban acostarse con una y ya.

La verdad la mayoría de tiempo jugaba con mi hermana, recogía todos los empaques que mi mamá desocupaba del mercado los llenaba de tierra y esa era mi tienda favorita. Cuando no estaba haciendo eso me gustaba treparme en un palo de grillo, pero todo eso acabo el día que vi una ranas blancas, mi mama me dijo que si seguía trepándome al árbol la rana me saltaría ala cara y que no se desprendería de allí jamás eso fue mas que suficiente para que dejara de hacerlo. La otra parte de mi tiempo jugábamos con el hijo de el dueño de la finca pero debo decir que el era un niño egoísta pues nunca me prestaba sus juguetes y cuando lo hacia se arrepentía de una y me los quitaba.

A debo decir que yo le tenia un gran miedo al papá de mi amigo quien se llamaba Jorge, cuando el se venia de viaje para Bucaramanga todo era muy bueno para mi, pero cuando yo veía el camión que el tenia lo único que quería era salir corriendo hacia mi casa; eso se debía a que el temor que yo le tenia era muy grande. Les cuento también que él tenia tres hijos ya grandes o al menos eso creía yo, pero en realidad no lo eran pues sus edades eran 14, 15, 17; a ellos les tocaba muy duro. Al menor la esposa de el papá lo tenia de niñero de su hijo de 2 años en ese entonces, aparte de eso tenia que hacer el aseo de la casa y así muchas cosas mas. Los otros dos trabajaban por fuera, de los tres hay uno llamado Sergio quien cuando llegaba a mi casa me cogía del cabello me arrastraba por toda la casa y mi mamá lo único que decía era déjela quieta, lo cierto es que no se iba hasta que me hacia llorar. Aun así en ese entonces yo no pensaba que iba crecer pues en ese entonces solo pensaba en jugar con mi hermana.

LAS CONSECUENCIAS DE UNA SEPARACION

Con el pasar del tiempo mi mamá se separo de mi papá y se llevo a mi hermana menor, cuando yo volví volver a ver a mi hermana ella me contó que un día un señor y una señora le dijeron a mi madre que se a ellos que a ella no le iba a faltar nada. Menos mal eso no paso por que de lo contrario yo nunca le hubiera perdonado a mi mamá que la hubiera regalado.

Debido al abandono de mi mamá me pasaron muchas cosas mas, cosas que no quiero que nadie sepa, tanto así que bajaron mi nivel de auto estima y creo inseguridad en mí. Algunas de las cosas que recuerdo es que una vez debido a los malos tratos de mi hermana y los cuñados me quise morir, razón por la cual me tome 20 pastillas. Recuerdo que ese día mi hermana se fue para el pueblo, entonces le saque las pastillas y me las tome todas, como a la media hora me dio dolor de estomago y ganas de vomitar, entonces como era de esperarse vomite hasta decir no mas.

A veces me pregunto por que Dios no permitió que yo muriera. Pero debe ser como dice mi madre ahora tal vez Dios tiene un premio guardado para mi.

Unos días después mi mamá mando a mi hermana Gladys a vivir con mi otra hermana Herlinda la mayor, razón por la cual tuvo que someterse a lo mismo, es decir, a que nos humillaran y nos dijeran toda clase de cosas feas basándose en que mi mamá hacia unos años atrás había abandonado a mi papá, una de las cosas que nos decían era vagabundas y hasta nos golpeaban, una noche aburrida de todo le dije a mi hermana Gladys que nos fuéramos sin decir nada, ella me dijo que si pero cuando cayo la noche me dio mucho miedo por que estaba muy oscuro.

Al otro día mi Herlinda mi hermana mayor encontró una nota que yo le escribí diciéndole que me iba por que estaba aburrida de que ella me pegara. Después de haber pasado algunos días llamaron a mi papá y le mostraron esa nota, mi papá se puso a llorar cosa que todavía recuerdo y me parte el corazón, me dijo por que me quería ir yo le dije que los hermanos del esposo de mi hermana me pegaban y me trataban mal.

MI SALVACIÓN

Un domingo cuando me estaba bañando llego una hermana de mi mamá, ella fue por que me quería llevar a vivir con ella, pero desafortunadamente mi hermana no estaba. Pasaron unos días y mi tía pudo hablar con ella y acordaron que yo me iría a vivir con mi tía. Un día cuando ya había terminado de hacer el desayuno mi hermana me dijo que me alistara para que me fuera pero que antes de irme tenia que lavar la ropa que me había acabo de quitar, me bañe y estaba esperando para lavar mi ropa cuado ella me grito y me dijo: váyase cuero y deje esa ropa ay, eso fue muy doloroso para mi por que yo esperaba que me dijera al menos que le vaya bien, debido a esas palabras tan duras que me dijo llore todo el camino hasta llegar a la casa mi tía, cuando llegue a allá tenia los ojos hinchados.

Cuando llegue allí me fue más o menos debido a que el esposo de mi tía me acosaba, y yo por temor a que no me creyeran y me echaran de la casa nunca dije nada, lo bueno de estar con mi tía era que ella no me pegaba y tampoco me decía cosas feas.

Pero como no hay felicidad completa ahora me preocupaba mi hermana menor por que ella corría con la misma suerte que corrí yo cuando vivía con mi hermana.

Afortunadamente mi abuela hablo con mi mamá para llevársela a vivir con ella; Y así fue como nos liberamos.

MI ESCUELA

Recuerdo que la fecha en que entre ala escuela fue como la segunda semana de febrero de 1990, ese día fue mas de susto que de felicidad, pues como todo niño estaba a la expectativas de que me ocurriría estando allí.

Primero les contare como es era la escuela en ese entonces, poseía dos aulas de clases muy grades los cuales los debían compartir los alumnos de primero hasta quinto, solo tenia un baño que solo podía ser usado por la profesora que entonces vivía allí, por los alrededores poseía grandes árboles llamados pinos en los cuales yo jugaba con mi prima y unas compañeras mas, cuando no jugábamos a eso entonces nos dedicábamos a jugar tangará o gata golosa actividad en la cual yo sobresalía.

Mi profesora se llamo en el primer año se llamo Leticia. De ella solo me quedo grabado dos recuerdos, el primero que me jalo las orejas por no saber leer y el segundo que en una izada de bandera cantamos una canción con una compañera llamada Dora y ni siquiera nos presto atención, el esposo de ella se llama Samuel y en ese entonces tenían dos hijos llamados Jhon Jairo y Freddy que cursaban en ese entonces 3 primaria.

Para el segundo año la profesora se llamo Clara Inés Gómez, ella era de contextura delgada y de muy mal humor, recuerdo que al finalizar el año nos saco del salón para ver como nos había parecido trabajar con ella y saber si queríamos que ella fuera nuestra profesora el siguiente año, todos contestamos hipócritamente pues le dijimos que sí cuando en realidad no la queríamos volverla a ver ni en pintura. Debido a que cuando teníamos clase con ella nos dejaba solos y cuando ya terminábamos la guía la buscábamos para saber que más había que hacer nos regañaba y cuando llegaba al salón golpeaba la mesa con un palo de escoba.

Cuando ella nos dejaba de tarea inventar un cuento o dibujar yo era todo un fracaso, pues mi imaginación no servia en ese entonces, razón por la cual el cuento siempre era el mismo; el cual se trataba de dos caballitos que vivían en la orilla de un lago. Con el dibujo siempre pasaba lo mismo pues lo único que yo sabia pintar era casas, entonces la profesora nos decía, (digo nos decía por que amas de uno le pasaba igual) que si no teníamos nada mas que dibujar y escribir, a lo cual nosotros no respondíamos nada.

UN SUEÑO ALCANZADO

Ya par el tercer año mi hermana mayor decidió que yo no estudiaría mas como sucedió con ella, pues no pudo avanzar mas por que mi padre no lo permitió, de allí en adelante paso mucho tiempo sin que pudiera estudiar.

Luego de algunos años me vine a vivir a Bucaramanga, seguí con mis estudios en un colegio para poder terminar la primaria, en ese colegio estuve 1 año y como era validación debía presentar un examen ante el icfes para poder empezar la segundaria como no alcancé entonces me toco cancelar una cantidad de dinero para que me dieran un certificado por haber terminar la primaria. Cuando llegue a la escuela pensé que me Iván a dar una hoja pero no fue así, un señor empezó a hacerme algunas preguntas de las cuales dependía el resultado. Debo decir que fue muy generoso por que recuerdo haber acertado como tres preguntas, en las otras me raje como dicen los chicos ahora, pero él me puso excelente en todo; yo creo que a ese profesor lo único que le importo fue que le pague.

Luego ingrese a la Nacional de comercio en la jornada nocturna, allí estuve estudiando seis meses pero debido a que siempre llegaba tarde me retire, de ay pase al INEM en ese colegio estuve solo tres meses, dos de mis hermanos estudiaban con migo poco a poco ellos se desanimaron y no volvieron razón por la cual yo hice lo mismo.

Pasaron dos años después e ingrese al instituto bolivariano donde estudie dos años, entonces nos dijeron que si queríamos tener un diploma de bachiller académico debíamos seguir un año mas en el colegio Fernando de Aragón. Y los que no entonces debían pasar el examen del icfes por que si no lo hacíamos no íbamos recibir certificado alguno. Entonces como era esperarse todos decidimos seguir en el otro colegio, y fue así como culmine la secundaria y me gradué como bachiller académico en diciembre del 2005.

MI PRIMER VIAJE

En mi infancia visitar otros lugares solo existía en mi imaginación, pues nunca viajábamos. Recuerdo que en una oportunidad la esposa del dueño de la finca le dijo a mis papas que me dieran un permiso para ir con ellos de paseo, mi mamá arreglaba mi ropa en una bolsa ya que en ese entonces comprar un morral era muy difícil; mi mente voló muy alto pues en ese momento imagine que iba para otro país u otra ciudad. Cuando subí a esa camioneta lista para irme me encontraba muy feliz, pero mi ilusión termino en el momento en que me dijeron que íbamos para una finca a unos 10 KM de la finca de donde nosotros vivíamos, la finca quedaba ubicada en una vereda llamada La Purnia y no era nada de lo que mi mente imagino. En otra ocasión mi papá me llevo junto con mi hermana a Los Santos el pueblo para mi era una enorme ciudad, mi papá fue y nos dejo allí y se regreso por que tenia que trabajar, después prefería estar en mi casa que en ese horrible lugar donde estaba mi abuela. Luego nos llevo a su finca allí todo era un poco mas divertido había mangos, naranjas, anones y en especial una palma de corozos donde encontraba diversión a diario, mi hermana y yo lanzábamos piedras con la esperanza de que cayera alguno. Habían pasado algunos años cuando regresamos a la finca de mi abuela y la palma a la que tanto le tirábamos piedra se había caído.

De esas historias fantásticas, de las que todos hablamos me las contaba mi bisabuelo, el por sus experiencias vividas o talvez por su larga vida y digo larga vida por que al momento de fallecer tenia 103 años de edad podría decir que también tenia muy buena memoria recordaba hasta los momentos más simples de su vida. Hablaba de historias de terror, miedo, alegría, tristeza y soledad. El era mi historiador favorito pues recordaba sus momentos de travesura de niño, de picaflor de adolescente, los de soledad de joven, los de terror, miedo y angustia de adulto, los de felicidad, ternura, comprensión de adulto. Me contaba de cómo conoció a la chica que luego fue su esposa, de cómo su mamita lo castigo por engañarla dándole una piedra diciéndole que era una pastilla de chocolate.

Los momentos de historia que mas me gustaban, era cuando empezaba a hablar de esos tesoros escondidos de los cuales le decía a uno de mis hermanos que lo buscara pues estaban escondidos en la finca de mis abuelos y si de verdad existen aun están escondidos en esa finca porque hasta ahora nadie los ha buscado.



Luz Stella Uribe Pedraza

martes, 10 de abril de 2007

RECUERDOS

VAGOS RECUERDOS

Bueno, quisiera empezar escribiendo muchas cosas de mi infancia como sería lógico, pero la verdad no tengo muchos recuerdos, pero empecemos, viví en una casa enorme y obscura quedaba frente de un parque donde mi papá jugaba fútbol y mi mamá hablaba con una señora de cabello blanco (vecina) y yo jugando al mercado con mi hermana Sandra, pero la verdad de esa época no recuerdo nada mas, talvez es porque no hay mucho que contar, por que ahora hablando con mis padres pasamos por momentos muy difíciles además con un primer parto de gemelas, pero cuando llegamos a Barbosa a la casa de mi abuela materna, ahí si tengo muchos recuerdos, unan casa grande blanca esquinera y llena de gente (tíos, primos, abuelos), tengo muchos recuerdos de mi abuelo un señor que se vestía todo de blanco hasta los zapatos y usaba sombrero, todos le tenían miedo pero con mi hermana y conmigo era muy buena gente nos compraba unos bizcochos deliciosos que hasta le fecha no les he vuelto a comer, nos contaba historias de la política y de cuentos de pueblo (fantasmas, chismes de la s mejores familias del pueblo, etc….), después un acontecimiento único la llegada de mi tercer hermano, recuerdo que le enseñe a gatear y a caminar, Hasta aquí es el recuerdo de mi primer momento.

BUENOS RECUERDOS

De mi escuela si recuerdo muchas cosas, que no se como empezar a contarlas, era un escuela pública enorme con gente de todos los tamaños, mi primer grado fue muy especial porque la profesora nos quería mucho como soy gemela llamábamos mucha la atención de la gente, las clases eran agradables y el salón a pesar de ser muy grande y con mesas de escritorio como pupitres pero era muy atractivo vivir esos momentos solas en un sitio diferente a mi casa era muy bonito con adornos en las paredes y cosas colgando del techo, estudiaba mucho con mi hermana pasamos horas en las tardes repasando las tareas porque sino las hacíamos nos castigaban pegándonos con una regla en las manos y nos aterraba pensar que nos fueran a pegar, recuerdo como aprendí a leer, no tengo claro como aprendí si repitiendo las vocales con las consonantes la verdad fue que estaba en el supermercado con mi mamá y empecé a leer todos los nombres de los productos que estaban en los estantes, de verdad recuerdo la cara de alegría de mi mamá mirándome y riéndose porque me dijo que parecía un loro, a partir de ahí la profe rosario me ponía a participar en obras de teatro y recitar poesías, el bachillerato fue mucho mejor a pesar que no quede en el mismo curso con mi hermana, pero fue una buena experiencia al principio difícil pero diferente a la vez, tenia un grupo de estudio muy bueno y sobresalíamos en los trabajos y en las tareas, conocí muchos amigos y a mi mejor amiga que hasta hoy aun lo es así no estemos en la misma ciudad, en esa época me enamore por primera vez, pase momentos muy alegres y también desagradable, fui muy conocida en mi colegio porque pertenecía en el grupo de danzas y a la banda de marchas de mi colegio, además tenia un novio muy bonito, también pase situaciones dolorosas, la muerte de mis abuelos y de un tío al cual quería muchísimo, pero también hubo muchas alegrías cuando mi papá compro la casa es un recuerdo muy bonito porque mi mamá estaba feliz, en ese momento no entendía porque estaba tan contenta pero ahora la comprendo, desde esa época se creo un vinculo muy grande en mi familia (papás y hermanos), pasábamos mucho tiempo juntos, salíamos a vacaciones, el primer viaje fue a melgar y me pareció inolvidable después fueron a otros sitios pero igual de inolvidables, bueno ese ha sido el recuento de mi vida hasta ese tiempo.



MI VIDA HOY

Ahora estoy dedicada a mi trabajo y realizar proyectos que tengo en mente, desde que llegue a Bucaramanga he intentado hacer de todo, unas cosas me han salido otras no, pero por eso no voy a desfallecer, creo que todos nos encontramos en una constante lucha por realizar nuestros sueños y yo soy una de ellas, además estoy convencida que los lograre ya que estudiar es mi gran meta y estoy dando pasos lentos pero seguros para cumplirlos.


AUTOEVALUACION

No leo mucho solo tengo un libro “Lo que el viento se llevo” y tuve una experiencia maravillosa con ese libro, porque la verdad me transporte a la época de la historia y mucho después tuve la oportunidad de ver la película y me sorprendí porque que capte la época, el vestuario, el comportamiento de los personajes, ahora leo pero de pronto cosas que tienen que ver con mi trabajo (resoluciones, acuerdos, leyes), pero no son lecturas que van a enriquecerme como lector, y no lo hago con la frecuencia que se debería, de pronto antes escribí poemas y los motivos que me llevaron a escribir fue saber que estaba enamorada y me inspiraba muchísimo hasta tengo una agenda con todos esos escritos, pero ahora nada me inspira para tratar de hacerlo, a pesar que cuando empiezo a escribir tengo muchas ideas pero a veces no se como plasmarlas en el papel, me gustaría fortalecer mi escritura y mi lectura con ayuda de profesionales en el tema.



ELIZABETH MENEZ GARCIA
GRUPO AN3
PRIMER SEMESTRE
TALLER DEL LENGUAJE



lunes, 9 de abril de 2007

HISTORIA LECTOESCRITORIA MONICA PLATA


MI SER

En los años 60, época marcada por la belleza de las canciones de Leo Dan, Enrique Guzmán y otros, de las románticas serenatas a la luz de la luna, frente a las ventanas de las casas donde vivían las jóvenes que en aquellos tiempos vestían sus hermosas faldas largas, blusas de escotes discretos y ceñidas a sus torsos delgados, cinturones anchos afinando su pequeña cintura, zapatos de tacón alto que las hacían verse más esbeltas y elegantes, llamando la atención de los muchachos que se reunían en las esquinas de sus respectivos barrios, para comentar los sucesos del día; así se conocieron mis padres.

El Luis Ignacio Plata Puyana, hombre de 20 años, alto, delgado, de cabello castaño claro, ojos color miel, tez blanca, que trabajaba en la Empresa de Teléfonos de Bucaramanga. Ella Julia Niño Plata, mujer de 17 años, delgada, tez blanca y cabello oscuro, que trabaja en el depósito de Drogas La Nacional, como secretaria en el Departamento de Ventas.

Al conocerse mis padres, dieron inicio en el año 1963 a su relación de noviazgo, que culminó en agosto de 1964 con la celebración de su matrimonio. De esta unión nacimos sus cuatro hijos, los tres primeros con diferencias de un año, “Carlos Alberto”, “Martha Isabel”, “Mónica Patricia” y después de 15 años “Silvia Juliana”.

MI ORIGEN Y MIS PRIMEROS AÑOS

Mamá cuenta que era una bebé muy tranquila. Nací en una casa que esta ubicada en la carrera 35 con calle 41 del Barrio El Prado, casa pequeña con 3 habitaciones, allí viví hasta mis tres años de edad. A partir de los 4 años, recuerdo que empecé a disfrutar de la compañía de mis padres y hermanos, del conocimiento de los objetos que me rodeaban, de las personas que formaban parte de la familia, y en general el que se me diera respuesta al por que? por que? por que? de saber el porque de las cosas. Compartía con mis hermanos nuestros juegos en el gran patio (quizás por mi corta edad me parecía inmenso) de nuestra casa en el Barrio Provenza. La diversión favorita era cuando papá amarrando la manguera a la cuerda donde mamá colgaba la ropa, nos bañábamos, y cuando le decíamos cuando nos lleva al río, él nos contestaba “un día de estos les hago un río aquí- en el patio” y nosotros en la inocencia de nuestra niñez, estábamos seguros que así lo haría. El día domingo salíamos en la tarde a tomar onces a las afueras de la ciudad a un lugar campestre, donde disfrutábamos de la naturaleza, de la presencia de aves, caballos, juegos de balón, y en las horas de la noche regresar nuevamente a casa. Hoy día pienso que fue una época bella de mi vida, porque no habían responsabilidades, compromisos, tareas que cumplir, solamente los deseos inmensos de compartir los juegos.
EL INGRESO AL COLEGIO

A los 4 años de edad, mis hermanos con 6 y 5 años, mis padres nos matricularon en el Colegio Provenza en el grado Kinder, con el objetivo de acompañarnos y sobre todo para que yo no sintiera miedo, pues era muy consentida y no me gustaba que personas extrañas se me acercaran; pero esto no dio resultado, porque al verme separada por unas horas del contacto permanente con mamá, generó en mí angustia de “pérdida” convirtiéndose en un motivo de llanto permanente, que culminó con mi retiro del colegio a pesar que contaba con la compañía de mis dos hermanos.

Formalmente inicie mis estudios al año siguiente en el mismo colegio; este era una casa grande de dos plantas, a donde asistíamos muchos niños. Lo más atractivo para mí era que el recreo se realizaba en la calle, y nos permitía ir a casa a tomar onces, así podía ver a mi madre que me hacía mucha falta. En la primaria fui una buena estudiante, las relaciones con mis compañeros y profesores fueron buenas. La única profesora que me causaba temor en cuarto de primaria, era quien dictaba matemáticas; cuando pasaba a un alumno al tablero y no sabía hacer los ejercicios correctamente, los castigaba golpeándolos fuertemente con una regla en las manos. En primaria es cuando inicio el conocimiento de la lectura y la escritura. Para las vacaciones de mitad de año, en español nos dejaban como tarea leer algun libro, para comentarlo en clase o escribir en una hoja lo que habiamos hecho durante las vacaciones, nos corregian ortografía y narración; se desarrollaban los talleres que traían los libros sobre comprensión de lectura. Tambíen recuerdo que nos hacian aprendernos de memoria alguna poesía o cuento, la que más me gustó fue la de "La Pobre Viejecita que no tenia nada que comer". Mis padres nos enseñaron a asumir el estudio con responsabilidad y finalizado cada año, nos premiaban con un helado.

Compartí con mis hermanos de la candidez de nuestra infancia, de las pequeñas discusiones por dejar en claro quien tenia la razón sobre la realización de algún proyecto, de la forma como íbamos a distribuir el tiempo para el disfrute de nuestra primera bicicleta, de quien se bañaría primero porque en casa había un solo baño, de estar muy expectantes al momento que se nos diera alguna golosina, no fuera que al otro se le diera un poco más, de quien terminaba primero sus tareas escolares para ver nuestros programas favoritos en la tele, como eran en ese tiempo “Meteoro”, “El corre caminos” y el preferido “Topo Gigo” . Terminada esta etapa de nuestras vidas, iniciamos la época incomprensible de la adolescencia, con otros planes referentes al estudio, de cómo relacionarnos con otros amigos y amigas, de experimentar sentimientos hasta ese momento desconocidos de atracción hacia el sexo opuesto, de imaginarnos cual sería la estrategia para conseguir una salida de casa y en este conflictivo momento de la vida en que no sabemos ni entendemos quienes somos y que queremos “ser”, mamá nos dio la noticia que estaba esperando nuevamente bebé. Yo al igual que mi hermano nos sentimos felices, siempre quisimos tener un nuevo hermano o hermana, pero Martha Isabel estaba apabullada por la noticia tan inesperada. Fueron meses de preparativos para su nacimiento y cuando el momento por fin llegó, nuestros sentimientos de alegría fueron muy grandes, al fin íbamos a saber si era niño o niña; con el pasar de los meses nos fuimos convirtiendo en una parte esencial al igual que nuestros padres, en el desarrollo físico e intelectual de nuestra hermana. Volvimos a revivir los tiempos de nuestra infancia, fuimos maestros en el arte de cantar rondas infantiles, juegos, de largas y complicadas sesiones fotográficas, en fin todo lo que conlleva el normal crecimiento de un niño.

Inicié y terminé mis estudios secundarios en el Colegio Nuestra Señora del Pilar el cual estaba ubicado donde es hoy el “Centro Cultural del Oriente Colombiano”. Guardo de él gratos recuerdos: primero, por ser una excelente escuela de aprendizaje, donde al alumno se le exigía estudiar a conciencia; segundo por la amplitud de sus aulas, sus 6 patios para desarrollar las diferentes áreas deportivas por el cual se destacaba en las competencias a nivel departamental y nacional, la biblioteca que estaba bien dotada de libros para consulta, laboratorios de química, la iglesia donde dos veces a la semana en la hora de recreo, se celebraba la Eucaristía, la disciplina que se impartía era rigurosa pero fácil de llevar.

MI VIDA HOY

Esta dedicada a mi familia, mi trabajo, mi relación de pareja, mis amistadas, y actualmente el estudio. Anhelo y estoy convencida que mis proyectos de vida se van a realizar "unos en un corto tiempo y otros a largo plazo", para lo cual estoy luchando para conseguirlos. Empleo muy poco tiempo a la lectura, me gusta en ocasiones leer historias de la vida real. Admiro a las personas que su pasatiempo es la lectura y también a aquellas a las cuales se les facilita escribir un buen libro.

MONICA PATRICIA PLATA NIÑO
TECNOLOGIA EMPRESARIAL NIVEL 1
AN 3

Nota: 4.3