viernes, 2 de marzo de 2007

DESARROLLO EVOLUTIVO EN MÍ PROCESO LECTO-ESCRITOR

Elaborado por: Johanna Bautista Gómez. Grupo: AN3. Tecnología Empresarial.


Para hablar de mi proceso de aprendizaje lecto-escritor es necesario remontarme a mi infancia; época de la cual recuerdo claramente el rostro de mi padre, cantándome canciones de cuna para arrullarme, contándome historias propias de sus vivencias o narrándome simplemente algún refrán o cuento para dormir; recuerdo también la casa donde fui creciendo; una casa grande pero en la que se sentía el calor de hogar en cada uno de sus rincones; donde jugaba a las escondidas debajo de las camas, detrás de las puertas y closets y detrás de los árboles, también jugaba con niños y niñas de mi edad a el papá y la mamá, sacábamos todos los juguetes; muñecas, ollas, platos y todo con lo que pudiéramos de alguna manera recrear las situaciones que se vivían en cada uno de nuestros hogares; preparábamos comidas, atendíamos los niños, y de repente estábamos en las oficinas asumiendo posiciones propias de nuestros padres; éramos algo así como una replica de lo que eran nuestras familias.

Jugábamos con mis primos y algunas amiguitas de el barrio, montábamos patines y jugábamos a la lleva, fue una época muy especial de mi vida; viajaba todas las vacaciones en compañía de mi padre o de mi madres, o en algunas ocasiones con los dos, recuerdo la primera vez que conocí el mar, fue una experiencia maravillosa, era algo nuevo y desconocido para mí, iba en compañía de mi mama y fue ella quien me brindo su compañía permanente, su confianza y seguridad, ante esa nueva experiencia; en algunos de esos viajes viene a mi mente la primera vez que monte a caballo en compañía de mi padre, era en ese momento como estar tocando el cielo con las manos, fueron momentos inolvidables; y en los cuales cabe resaltar que fueron mis padres, en especial papá quien siempre estuvo ahí, orientándome, acompañándome y aconsejándome con sus sabías palabras.

Pero todo no termina ahí, seguido a todas estas vivencias, debo añadir mi primer día en el jardín, era un jardín amplio, con unas zonas verdes muy bonitas, y una piscina que para todos los niños era el centro de atracción, con unos árboles de almendro que además de ofrecernos sus frutos nos ofrecían su sombra, era un sitio muy lindo; aunque el llegar allí fue un paso difícil pero no imposible; de este primer día solo recuerdo mi llanto y el de todos los niños que me acompañaban en ese momento, producto del desprendimiento, pero solo pasaron unos días y ya estaba completamente adaptada a mi nuevo espacio; fue allí de hecho donde tuve por primera vez contacto alguno conmigo misma, con mis habilidades y destrezas, fue allí bajo la sombra de esos árboles donde nos leían o leíamos cuentos, fabulas y coplas, donde tuve mi primer contacto con los libros, fue allí donde aprendí a leer y escribir, aún conservo mis primeros dibujos, mis primeros escritos; recuerdo que mi primera historia escrita, estuvo inspirada en la muerte de mi mascota, era un lindo lorito, pero que murió de una manera impredecible, y fue tanto lo que ese suceso me marco que no tuve mas remedio que plasmarlo en un escrito acompañado de algunas imágenes.

Así fue como llegue a la primaria, con unas bases fuertes y claras; y con un gran gusto por la lectura, de hecho durante toda mi vida estudiantil siempre me destaque por ser una buena lectora y por ende una buena narrador, tanto que era siempre la elegida en el momento de leer, narrar e incluso escribir; así transcurrió mi etapa de primaria, la cual no varió demasiado en el momento de entrar a la secundaria, allí continué afianzando mi gusto por la lectura, acompañada en esta ocasión de mi profesor de Español, quien era un amante de la poesía, de ahí mi gran gusto por esta; comencé leyendo a Gustavo Adolfo Bécquer, Pablo Neruda, José A. Silva, Mario Benedetti entre otros; motivo por el cual ya he venido mencionando seguí siendo la narradora elegida; pero no solo fue la poesía lo que me llamo la atención, también otro tipo de literatura; leí a Frank Kafka, Gabriel García Márquez, Edgar Allan Poe, y otros escritores mas, de esta etapa viene a mi mente el nombre de un libro que me atrajo y me envolvió hasta el punto de no querer parar de leer hasta no saberle final, el nombre de este libro es “El nombre de la Rosa”, sin duda alguna este tipo de lectura me transporto a un mundo lleno de misterio e incremento mi habito por la lectura.
También en esta etapa, como es normal en la mayoría de las jovencitas me inicie en el proceso de escribir, comencé escribiendo cartas, luego intentando hacer algo de poesía, para luego proseguir llevando un diario con mi propia biografía.

El siguiente peldaño durante este proceso fue mi ingreso a la universidad, donde definitivamente confirme mi gusto por la lectura y la escritura, fue aquí donde me interese por comenzar a leer sobre temas de conocimiento referente a lo que me había propuesto y afianzando de esta manera mi capacidad de análisis y por ende mi habilidad escritora, aunque sin dejar de lado el tipo de lectura que venía realizando; a pesar de que este paso por la universidad quedo algo inconcluso, puedo decir que me dejo unos buenos cimientos; producto de esto es que actualmente sigo manteniendo el habito de leer y escribir; en este momento leo de todo; cultura general, temas referentes a mi proyecto de vida, literatura genera, así como también escribo; escribo sobre las cosas que realizo, sobre mi vida, sobre lo que me interesa, tratando de aportar ideas que me ayuden a resolver algunas situaciones que se me puedan presentar en el campo de vida personal y laboral, y a veces vuelvo a mis bases y trato de hacer algo de poesía; lo cierto al final de todo es que mi gusto por la lectura y la escritura a estado presente desde los primero años de mi vida hasta la actualidad.

1 comentario:

Coordinador Institución Educativa Centro de Comercio dijo...

Por favor lea con mucha atención dos de los trabajos de sus compañeros. Exprese sus observaciones en relación con el contenido y la calidad de la redacción, justifique con argumentos académicos sus apreciaciones Luego si realice la autoevaluación cualitativa y cuantitativa de su trabajo.
German Chapeta
Tutor